Desde niños escuchamos el NO:
¡No toques eso! ¡No lo metas a la boca! ¡No salgas a la calle! ¡No veas ese programa!...
Cuando ya adolescentes, hasta nuestra noviecilla nos grita:
¡No quiero verte con esos amigos! ¡Sin mi no salís! ...
O la trillada de nuestros padres:
¡No vas a estudiar eso! ¡No te vas a ir a vivir solo! ¡Sin nosotros no podrás hacer nada!...
En fin y todo lo que Uds. seguramente recordarán.
Lo lindo del tango, es que allí no termina todo, agreguemos a nuestros/as amigos/as. Sie…
Continuar
Publicado el septiembre 26, 2008 a las 2:00am —
Muro de comentarios
¡Tienes que ser miembro de Argentina para agregar comentarios!
Únete a esta red social